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Símbolos Celtas

Fueron muchos los símbolos creados por los celtas, los cuales en su mayoría se basaban en líneas entrelazadas. Sus símbolos eran creados con formas supremamente sencillas o muy elaboradas, lo cual dependía del artesano que las creara, del lugar en el que fueron fabricadas o del destino que se les había asignado.

El círculo:

Los primeros símbolos celtas estaban rodeados, en su mayoría,  por un círculo; esta forma representaba para este pueblo el cobijo y la protección, así  como el mundo completo, unido y en comunión.

El círculo representa la trayectoria del sol en el cielo y simboliza la eternidad, la perfección, no tiene recovecos ni fisuras, por lo que no oculta nada  y dentro de su forma son posibles todas las demás formas. Debido a esto, el círculo está directamente relacionado con la naturaleza, la cual, por demás, mantiene un ritmo que es a su vez cíclico.
      
La espiral:

Para los celtas, los hombres viven de forma circular, pero se desarrollan, envejecen y se alejan a través de los años del punto central que los vio nacer. Razón por la que el recorrido que va realizando en su vida se va abriendo, pudiendo el ser humano ampliar sus parámetros y conocimiento, abarcando un espacio cada vez más extenso.

Esta concepción da surgimiento a la espiral como símbolo de la vida, la cual queda abierta en el momento en que el hombre muere.

Así mismo, a través de sus observaciones astronómicas, veían que las estrellas en el firmamento giraban constantemente alrededor de un eje central, la Estrella del Norte, por lo que en su concepción creían que esta estrella era la ubicación del cielo, y el movimiento en espiral que realizaban las demás estrellas  formaba una escalera en la cual las almas ascendían hacia su vida futura.

La espiral hace referencia a la antigüedad y el pasado; representa dos extremos de la meditación, uno es interno, el otro externo. Para unirlos, el ser humano debe desarrollar todo aquello que piensa y experimenta a lo largo de su vida. Sólo así conseguirá adquirir su juicio y su sabiduría.

La espiral fue relacionada como representación del sol: hacia la derecha es el sol de invierno que se encoge; hacia la izquierda es el sol creciente de verano. También, en las elaboraciones artísticas de los celtas se solía representar a la serpiente enroscada en forma de espiral; y como representación del agua, el elemento de la vida,  y fue muy utilizada en las zonas cercanas donde se hallaba este líquido, como forma de señalización. También se le utilizó en los túmulos mortuorios, por su relación con el tránsito hacia el Otro Mundo.

Este símbolo entonces representa la vida, la creación y el conocimiento que se expande constantemente.

La espiral doble o sistrel:

Es la representación de la dualidad de las cosas. Representa también el crecimiento en relación con el movimiento del cosmos.

Símbolo de vida eterna. Marca el equilibrio entre fuerzas opuestas: el bien y el mal, la vida y la muerte, la luz y la oscuridad.
      
El sistrel solía utilizarse para representar los equinoccios, fechas en que tanto el día como la noche tienen la misma duración.
      

El triskel:

Es uno de los símbolos más conocidos. Su nombre puede traducirse como tres puntas o tres brazos. Su figura se basa en tres líneas que se abren hacia el exterior luego de partir de un mismo punto.

Además de unir en un mismo objeto las concepciones de la dualidad, del bien y del mal (necesaria la una para la existencia de la otra), los celtas añadían una tercera vía, pues su espiritualidad giraba en torno al número tres.

Esto representaba que el ser humano, que vive sometido a la naturaleza de la dualidad, sabe que siempre estará obligado a tomar decisiones que determinarán su vida. Esa capacidad de elegir uno u otro camino es lo que hace del hombre un ser poderoso. Por ello, la doble espiral era integrada con una nueva, creando de esta forma el triskel.

La mitología celta está llena de referencias al número tres, en forma de tríadas divinas, lo cual también se ve representado por este símbolo. Sin embargo, la representación máxima, en cuanto a divinidades se refiere del triskel, es la triple diosa relacionada con la diosa madre, La Tierra. Los tres círculos internos representan el elemento y la fertilidad femeninos.

Por ello, este símbolo representa el ciclo de la vida o las tres esferas de influencia en el mundo material: tierra, agua y aire. También representa los tres reinos: el submundo, la tierra y el cielo. Así como la vida, la muerte y el renacimiento.

Así mismo, dentro del pensamiento celta era indispensable iniciar empresas triples o fenómenos que se repiten tres veces. A menudo sus héroes, en las leyendas, tienen que cumplir tres veces con una misma acción, o llevar a cabo tres hazañas distintas. Sólo así lograrán que su aventura se resuelva con éxito.

Del triskel surgen dos símbolos importantes en la cultura celta:

  • Espiral de la Vida:
Representa la creencia de que la vida se movía en ciclos eternos.

  • Símbolo de La Caldera:
Es una espiral triple metida en un círculo. Representa la transformación hacia el conocimiento, la pócima que la diosa Ceridwen elaboró en su caldero para transformar en sabio a su hijo.
      
La Triqueta:

La triqueta está estrechamente vinculada con el triskel. Este símbolo está compuesto por tres círculos y una espiral como símbolo del sol, la vida y la reencarnación. Simboliza la eternidad.
  
La espiral triple representa nueve meses, reforzando la idea del útero (de la madre, de la tierra) como la naturaleza de la energía.

La triqueta representa la mente, el cuerpo y el alma.

Tetraskel (tetrasquel):

Es un símbolo de menor influencia que el triskel. Su nombre en griego, tetraskelion, se traduce como cuatro brazos o cuatro puntas. Este símbolo representa la unión de las cuatro direcciones de la tierra.

Al tetraskel, que es una imagen de 4 brazos redondeados, se le relaciona con la esvástica o suástica e incluso en algunas ocasiones se le ha denominado de esta forma. Cuando la esvástica que actualmente conocemos, en realidad es una cruz cuyos brazos están doblados en ángulo recto. Su nombre proviene del sánscrito swastika, que significa “buena suerte” y sus orígenes son asiáticos.

En su mayoría, el tetraskel fue utilizado en estelas funerarias, uso que aún sigue siendo común en algunos países europeos.



 

Rueda del Ser:

La Rueda del Ser representa las cuatro direcciones de la tierra  simbolizando el proceso de la evolución espiritual, unidas por un quinto círculo como núcleo común, que es Éter.
      
 
El pentagrama o pentáculo:

El pentagrama representa los cinco elementos del universo: tierra, agua, fuego y espíritu. También las cinco etapas de la vida: Nacimiento, juventud, edad adulta, vejez y muerte. Generalmente va acompañada de un círculo que la bordea como símbolo de la continuidad y la conexión entre los elementos.

Así mismo, representa al hombre: la punta de arriba es la cabeza, las puntas del medio los brazos y las puntas inferiores las piernas.

Los cinco triángulos entrelazados representan la fuerza de los cinco sentidos del ser humano: vista, oído, tacto, olfato y gusto; el sexto sentido está representado por el centro de la estrella.

El Árbol de la Vida (Crann bethadh):

 Para los celtas los árboles eran un símbolo de ciencia, misterio y vida. Eran los protectores del espíritu y de la materia, abastecedores de alimento, abrigo y combustible.
      
El árbol establece la comunicación entre los tres niveles del cosmos: el subterráneo, por sus raíces; la superficie de la tierra, por el tronco; y el cielo, por la copa y sus ramas. Es por tanto el eje del mundo que establece la relación entre la tierra y el cielo. El árbol de la vida surge de un recipiente, una vasija que simboliza a la madre tierra, de la que nace toda la vida.


Cruz solar

Es probablemente el símbolo espiritual más antiguo del mundo. Integrado por una cruz armada dentro de un círculo, representa el calendario solar, los movimientos del sol, marcados por los solsticios.

Una de sus variaciones es Taranis.

Cruz celta:

Se considera que se creó a partir del siglo Vd.C. Según la leyenda, San Patricio descubrió un círculo trazado en una piedra sagrada. La circunferencia representaba a la deidad de la luna. Cuando San Patricio la encontró, marcó entonces el círculo con una cruz latina y a continuación bendijo la piedra. Así fue como el poder de la luna, perteneciente a la vieja relición celta, se fusionó con el cristianismo solar.

La cruz celta simboliza la armonía y el dinamismo que supone la unión de los opuestos.
      
Además, representa los caminos que conducen a los cuatro extremos del mundo, y su reunión en un punto central que es el centro del mundo.

Awen:

En lenguaje celta significa inspiración o esencia, y simboliza la iluminación espiritual. El símbolo Awen, representa la armonía entre los opuestos. Los rayos de la izquierda y de la derecha simbolizan al hombre y a la mujer, y el rayo central representa la armonía entre ellos.

Los nudos:

El nudo es el hilo de la vida. Simboliza el proceso de la evolución espiritual de la humanidad. Para los celtas, el alma es un fragmento divino que acabará volviendo a su origen. Las sucesivas reencarnaciones tras la muerte, hacen que el alma se vaya depurando hasta alcanzar la evolución.

El nudo Perenne o nudo del amor:

El nudo perenne no se puede deshacer, es eterno. Es el símbolo de la relación entre los amantes, del amor que perdura. Representa el complemento, el apoyo y la fusión de la pareja.

El nudo del candado:

Este nudo era otorgado por los druidas a quienes habían aprendido alguna lección, como recompensa a la culminación de una de las fases de aprendizaje. El candado simbolizaba el cierre a los errores que no se volverían a cometer, lo que garantizaba un paso más hacia el conocimiento.

Tomado como trofeo, este símbolo sellaba las diferentes etapas que hay que superar mediante pruebas durante la batalla personal hacia el adiestramiento.

El nudo de la prosperidad:
      
Sus cuatro cuadrantes representan las cuatro estaciones del año, los cuatro elementos naturales: agua, tierra, fuego y aire. Su significado es el dar y recibir, sembrar y cosechar. Es el símbolo del Todo y la unidad, recuerda el compromiso que cada uno tiene de ofrecer lo que posee a los demás. Sólo así podrá a su vez ser receptor de bienes.

El nudo de Tuim:
      
Representa las cuatro estaciones, las cuatro fases lunares y los cuatro elementos, tierra, aire, fuego y agua.

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